…Desde el viernes llevo dándole vuelta a un asunto…
Y es que una amiga de mi madre me planteó un problema con su hijo de tres años: Siempre llega del colegio mordido, con moratones, diciendo que le tiran del pelo o que le meten un dedo en el ojo… Siempre es el mismo niño, y la amiga de mi madre ha hablado con la madre del respectivo… La cual se niega a reñirlo defendiendo la idea “Es que si lo riño igual lo hace más” También ha hablado con la profesora, que únicamente le dice al niño que él no pege, pero que si le dan, se defienda.
… La madre ya no sabe qué hacer… porque esa solución tampoco le parece buena… “¿Qué harías tú?” Me preguntó mi madre…
Aun no le he contestado y le sigo dando vueltas… Pero lo primero que se me ocurrió, si yo fuera la profesora, es observar muy atentamente a los dos niños y llevar un registro sobre sus actitudes, a lo largo de varios días (dos o tres). Después, darle a cada niño un papel con las acciones del otro, y decirles que durante un día tienen que hacer eso. Sin saberlo, se estarán comportando como su compañero, se estarán poniendo en “su piel”. Depués intentaría que reflexionasen sobre qué han sentido en cada momento.
Al agresor le preguntaria si le gustaba que le tiraran del pelo, que le metieran el dedo en el ojo… Y le preguntaría : “Si a tí no te gusta que te lo hagan…¿Porqué lo haces?” Si me contesta que porque le gusta hacerlo, le diría si vería normal que a mí me gustase morderle con toda mi fuerza en el brazo, y po tanto lo hiciese todos los días nada más que llegara a clase. ¿Porqué tenía que pagar él que a mi me guste morder? Pues lo mismo con su compañero.
Al agredido también le preguntaría que tal se sitió realizando lo que a él le molestaba. Diciéndole: ¿Verdad que no es nada agradable hacer algo a alguien que sabes que molesta tanto? (Creo que estaría bien decírselo intentándole convencer de ello, no siendo que le haya cogido gusto a esto de vengarse…jeje)
… Seguro que no es la mejor solución… Por eso me pareció buena idea ponerlo en un post y recibir más opiniones… ¿Qué haríais vosotros?
(¡Gracias! ;P)

monicarodriguezdiez escribió
Ola Carol!
pues estoy de acuerdo con la solución que tomas, ya que algo que no te gusta que te hagan no debes hacerlo a los demás.
Me parece genial tu post!
Besines!!:)
anabelcifuentes escribió
Pues claro que es una de las mejores soluciones Carol! Con la solución que buscas les podrías hacer abrir los ojos a muchos niños traviesos, haciendoles sentir igual que el “agredido”, es una de la mejor forma que vean como pueden llegar a hacer sentir al compañero. Di que si, te veo buena futura maestra, sobre todo buena educadora. En hora buena!
1besito!!
ortegarrote escribió
hola!!
sería comprobar el origen del problema, loque tu planteas esta bien, porq por medio de la observación lleagmos al resultado final
ebsos
iciarsc escribió
En la optativa del año pasado (diversidad sociocultural) nos enseñaron muchas actividades para ponerse en la piel del otro. La profesora podría hacer eso con toda la clase. Una de ellas, era poner a la mitad de la clase una cinta roja en el cuello o las muñecas, y esos serían los “esclavos” para quienes habría algunas normas, como no salir al patio, recoger los materiales etc. Y los otros se sentirían superiores. Al cabo de dos días cambiar los roles. Todos habrían estado en una posición superior y en otra inferior, y sabrían por propia experiencia que se siente en una y en otra.
No se, si la profesora pusiese un poco de interés creo que no sería mala idea. Yo he visto en estudios que funciona de verdad.
Un besin carOl!
mariavicente escribió
Muy buena solución Carolina, yo también pensaria lo mismo. Como dice Iciar, el año pasado en Sociocultural nos enseñaron muchas actividades como esta. Los profesores tendrían que llevar a cabo este mecanismo y seguramente que los niños pensarían un poco más en las cosas que hacen.
Muy bien chiquilla, seras una buena maestra. Felicidades!!!
besitos
alexsabadell escribió
Realmente es un problema bastante gfrecuente. La solución que planteas está bien. Pero creo que con 3 años, no entenderían todavía laintenció de “meterse en la piel del otro”. Aún no tengo pensado nada para ayudarte, o darte otra opinión. Se puede intentar a tu manera a ver qué sucede. De todas formas, considero que sería muy útil hablar seriamente con la madre del “agresor”, ya que si no corrige ésta actitud en esta edad temprana, puede tener problemas mucho más gravs que algún tirón de pelo en el futuro. La tutora debería hablar con ambas amdres y luego con la amdre del niñpo que no quiere reñir “por si lo hace más” y que la plantee alguna estrategia, que no sea a base de riñas y castigos, pero para que solucione ese problema de comportamiento.
ali escribió
Recordad que la resolución de conflictos no es tarea fácil, el papel del mediador (que es del profesor) puede convertirse en algo muy difícil. Hay que tener en cuenta todos los factores. Pero desde luego hay que hacerlo, sino el conflicto en sí puede llegar a más, y eso no debe permitirlo ni el profesor ni nadie.
Bego escribió
Me parece muy buena tu solución! Si se ponen en la piel de los demás las cosas cambiarían y aprenderían como se siente el otro.
Un besin Carol!
mendezroblesraquel escribió
Desde luego lo que tú propones Carol puede estar bien, pero en parte estoy de acuerdo con Alejandra: son niños muy pequeños, y quizás no entiendan nada de lo que tú pretendes hacerles entender. Yo partiría de una reunión con ambas madres, ya que quizá el niño agresor esté acostumbrado a portarse como tal por acciones que ve incluso en su entorno familiar, por lo que sería interesante ir “un poco más allá” de los comportamientos infantiles. De todas maneras no sé si sería efectivo el “ejercicio” que tú propones, porque puede que incluso con ello el niño que antes se portaba bien, ahora (después de hacerlo) considere que es mejor comportarse como el agresor, ya que así se siente superior o por lo menos no es siempre la víctima.
Opino que es un tema bastante complejo, pero que en ningún caso se debe derjar pasar de largo, NUNCA.
Muy buen post Carol, enhorabuena!